Mejorar la eficiencia energética de tu vivienda es algo que deberías plantearte más pronto que tarde, ya que aumentarás el confort y ahorrarás más en tus facturas. ¡Veámos cómo hacerlo!

¿Qué es la eficiencia energética?

La eficiencia energética de una vivienda hace referencia a la capacidad de consumir menos energía en todos los procesos y actividades que tienen lugar en la misma. O lo que es lo mismo, conseguir optimizar el uso de la energía, lo que se traduce en un ahorro energético y, por tanto, en tus facturas.

La norma ISO 50001 es uno de los principales estándares para medir y calcular la eficiencia energética, que en el caso de las viviendas se calcula en función al óptimo funcionamiento de los equipos e instalaciones comparados con un consumo bajo.

En este sentido, cuanta mayor energía consumas en tu vivienda, menor será la eficiencia energética de la misma. Por tanto, si quieres revertir esto y ahorrar en tus facturas de suministros (ganando a la vez un mayor confort y bienestar) trata de mejorar la eficiencia energética de tu vivienda. Veamos cómo puedes hacerlo a continuación:

¿Cómo mejorar la eficiencia energética de tu hogar?

Si tras leer esto te has dado cuenta que tu vivienda no es lo suficientemente eficiente y quieres mejorar en este punto puedes hacer varias cosas. Por un lado, puedes llevar a cabo pequeños cambios que mejoraran un poco la eficiencia energética de tu casa o, por otro, realizar cambios sustanciales con los que te asegurarás un mayor cambio y una eficiencia energética total.

Por tanto, veamos cómo puedes mejorar la eficiencia energética de tu hogar:

Aprovecha la luz natural

La luz natural es una magnífica opción para mejorar no solo la eficiencia, sino también el confort y la sensación de bienestar de tu casa. Como es lógico, la luz natural de tu vivienda dependerá mucho de dónde está ubicada y de qué orientación tenga pero siempre se puede hacer algo para aprovecharla al máximo.

El primer beneficio de la luz natural radica en una cuestión puramente práctica: si tienes luz natural, no tendrás la necesidad de encender las luces de tu casa, con lo que harás un menor uso de la electricidad.

El segundo beneficio tiene que ver con la temperatura. Por ejemplo, si dejas entrar la luz natural en invierno, conseguirás que tu vivienda se caliente de forma natural y tendrás que recurrir menos a usar la calefacción. Por el contrario, en verano, puede que le des más importancia a tener un ambiente más frío, por lo que cerrar tus persianas y cortinas es necesario para mantener tu vivienda un poco más resguardada del calor y así evitar poner el aire acondicionado.

En resumen: La luz natural siempre está ahí. Tú decides cómo aprovecharla.

 

eficiencia-energetica-hogar

 

Mejora el aislamiento de tu vivienda

Otro de los factores íntimamente relacionados con la eficiencia de tu vivienda es el aislamiento de la misma. Esta cuestión es conveniente que sea pensada en el momento en que se construye, pero si no es posible, siempre puedes instalar algunas opciones que existen en el mercado.

Por un lado, reformar tu fachada para colocar un revestimiento exterior es una opción ganadora, pues mejorarás hasta un 50% la eficiencia energética de tu vivienda a la vez que tendrás una mayor sensación de confort, tanto en temperatura como en acústica.

Por otro lado, si prefieres no hacer reformas o reformar la fachada no es posible o es muy complicado, contar con un buen aislamiento en puertas y ventanas es una magnífica opción que puedes llevar a cabo. En este sentido, las puertas y ventanas de PVC ofrecen excelentes resultados, mejorando el aislamiento acústico y térmico de tu vivienda. Hay que anotar en este punto que existen ayudas para la rehabilitación de viviendas que igual puedes disfrutar.

Instala iluminación LED

Muy relacionado con aprovechar la luz natural de tu vivienda está el tipo de luces que instalamos en nuestro hogar. Por lo que respecta a este punto, las luces LED o de bajo consumo son las más indicadas, puesto que ofrecen unos excelentes resultados en cuanto a confort y eficiencia energética.

Tienen un consumo mucho menor que las luces incandescentes y halógenas y, además, son más sostenibles ya que no contienen mercurio ni otros materiales dañinos para el medio ambiente.

Y por si fuera poco, en el mercado existen infinidad de tipos de luces LED, por lo que seguro encontrarás algunas para tu vivienda. ¡Pásate al LED!

Apuesta por electrodomésticos eficientes

No le resultará extraño a nadie que los electrodomésticos antiguos son mucho menos eficientes que los actuales. Eso quiere decir que consumen más energía y, por tanto, suben el precio de tu factura.

Por esto, si en tu vivienda tienes electrodomésticos con bastantes años en algún momento deberías considerar cambiarlos por otros más recientes, que serán mucho más eficientes en términos energéticos.

Puedes empezar a renovarlos por aquellos que consuman más, como el frigorífico, el horno o la lavadora. Cuando lo hagas, notarás una bajada en tu consumo energético y, con él, un ahorro en tus facturas.

Instala un termostato para controlar la temperatura

Llegamos a una cuestión puramente térmica pero muy importante para mantener el confort en casa sin renunciar al control del gasto. Tener una temperatura agradable, tanto en invierno como en verano, es importante y algo muy deseado por muchos.

Para lograrlo, puedes instalar un termostato, con el que podrás controlar la temperatura de tu vivienda en todo momento, ya que monitoriza de forma exhaustiva los consumos y evita el despilfarro de energía.

Además, los últimos modelos de termostatos cuentan con conexión wifi y podrás controlarlos a distancia desde tu propio smartphone. ¡Fácil y muy cómodo!

Y hasta aquí nuestros consejos sobre cómo mejorar la eficiencia energética de tu vivienda. Desde Adelanto, te recomendamos que pongas en práctica alguno de ellos y comprobarás que tener una vivienda eficiente tiene muchas ventajas, tanto para tu día a día como para tu bolsillo.