Cuando tenemos alquilada nuestra vivienda, en principio todo puede ir bien pero en un momento dado el inquilino podría dejar de pagar las mensualidades o los gastos. Vamos a ver qué podemos hacer si esto llega a ocurrir.

Qué hacer si un inquilino no paga

Lo primero de todo es saber por qué el inquilino no está pagando. Para ello, habla con él e infórmate de la situación. No es lo mismo que se retrase unos días en el pago de la mensualidad a que deba más de un mes de alquiler. Sentido común.

Sin embargo, por la razón que sea no consigues contactar con tu inquilino, tendrás que reclamarle el pago por una vía que se considere fehaciente, es decir, que supongan prueba legal: burofax, conducto notarial o acta de conciliación judicial.

Si esto tampoco tiene resultado, no queda otra que emprender un proceso legal. Para ello, deberías buscar un abogado especialista que te asesore en todo momento sobre las posibilidades que tienes y la mejor forma de proceder. A priori, podría reclamarse lo siguiente:

  • Reclamar el pago de las cantidades debidas
  • Resolver el contrato de arrendamiento
  • Solicitar el desahucio por impago

Es importante destacar que ante un inquilino moroso, la prioridad es recuperar la vivienda.

Acciones legales

Antes de comenzar con las acciones legales y con el proceso de reclamación es importante contar con un buen abogado. Este te ayudará a tener toda la documentación necesaria y a realizar una buena gestión del proceso de reclamación.

No obstante, y para prevenir este tipo de situaciones, antes de alquilar tu vivienda es importante asegurarse de la solvencia del inquilino. Junto a esto, también existe la posibilidad de contratar un seguro de impago de alquiler, que cubra los posibles impagos por parte del inquilino.

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Trucos para echar a un inquilino que no paga

El desahucio exprés es un procedimiento que permite al propietario de un inmueble reclamar su desalojo y recuperación. Lo debe dictar un juez y el acto del desahucio en sí lo deben ordenar los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Tras variaciones legislativas, la regulación actual permite desahuciar al inquilino moroso en menos de seis meses. Estos son los objetivos del desahucio exprés:

  • Acortar el plazo de espera del arrendador cuando quisiera desahuciar por impagos a su inquilino.
  • Permitir que el arrendatario se librara de sus deudas a cambio de abandonar voluntariamente el inmueble. También se permite la paralización del desahucio a cambio de abonar las cantidades debidas.
  • Agilizar los procedimientos de reclamación de rentas debidas y de lanzamiento.
  • Garantizar la atención de las personas en situación comprometida por las autoridades competentes en materia de política social.

Este es el proceso que se debe llevar a cabo para tramitar un desahucio exprés. Lo primero y más importante es contactar con un abogado y denunciar ante la policía. El abogado se encargará de promover el desahucio ante los tribunales. Una vez que el abogado haya realizado todos los tramites se tendrán que esperar de 4 a 6 meses hasta la resolución del caso.

En el caso de que el juez decida que el inquilino debe abandonar la vivienda, es cuando el arrendador podrá reclamar los impagos. Para ello se tendrá que solicitar ante el juzgado que se congelen las cuentas del inquilino y también, si fuera necesario, su nómina en el caso de que trabaje.

El desahucio es la última vía que tiene el propietario para recuperar su inmueble. Es un procedimiento judicial y, como tal, puede demorarse y resultar complejo. Para evitar estas situaciones, desde Adelanto recomendamos contratar un seguro de impago de alquiler, que actúe como medida preventiva.