En la mayoría de las ocasiones, cuando sostenemos un tema relacionado al alquiler, implementamos los términos ‘inquilino y propietario’. Básicamente es una manera más sencilla de distinguir en comparación con las palabras ‘arrendador y arrendatario’. No obstante, debemos distinguir entre el arrendador a la persona que cede y ofrece algún bien inmueble en arrendamiento. Por otra parte, el arrendatario es el que toma dicho bien inmueble en arrendamiento. Dentro de un contrato de alquiler ambas partes son vitales y, por esta razón, es necesario que evaluemos cada uno de los términos mencionados. Continúa leyendo.

¿Quién es el arrendador?

Como ya lo mencionamos, un arrendador es aquella persona que posee un bien inmueble y lo coloca en alquiler. En pocas palabras, se trata definitivamente del propietario de una vivienda. Cabe destacar que el arrendador es la figura que aparece como la parte dueña en el contrato de alquiler. También es la encargada de pactar con el inquilino las condiciones del arrendamiento en cuestión. Esto deben hacerlo basándose en lo que estipula la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos); sin concretar condiciones y cláusulas que, debido a la ley, no pueden incluirse dentro de un contrato de alquiler.

Entre las responsabilidades y obligaciones que debe cumplir el propietario de un bien inmueble, encontramos primeramente la de brindarle al inquilino una vivienda habitable. Para esto, debe obtener una cédula de habitabilidad, este se trata de un documento que acredita que la vivienda está apta para vivir en ella. Además de esto, debe ofrecerle al arrendatario un contrato de alquiler según sea la normativa vigente.

Otra de sus tantas obligaciones es entregar la fianza legal al organismo pertinente. Una vez el arrendatario se marche de la vivienda, siempre que no existan daños o defectos en la misma, debe devolvérsela. Más adelante, en este mismo artículo, profundizaremos un poco más en este tema.

Derechos del arrendador

  • Derechos a exigir las garantías al firmar el contrato de alquiler. Al momento de firmar el contrato de alquiler, el arrendador puede exigir una serie de garantías al inquilino. Estas garantías tienen como fin verificar su nivel de solvencia. Una de las más relevantes es la fianza; su entrega es obligatoria y consiste en el pago de una cantidad específica de dinero. Posteriormente, si todo fluye de buena manera, se le devuelve al arrendatario cuando finalice el contrato. En este sentido, muchos propietarios confían en un seguro de impago de alquiler para tener más seguridad frente a posibles impagos.
  • Derecho a ser consultado antes de que se realicen modificaciones o reformas en la vivienda. Esto parece un punto evidente, sin embargo, es importante aclararlo, si existe la posibilidad de que el inquilino realice diferentes modificaciones en la vivienda, el propietario siempre deberá ser consultado previamente. Sin importar si se trata de un pequeño cambio, como pintar algunas paredes, por ejemplo, o de una modificación mucho más grande.
  • Derecho a acceder a distintos beneficios fiscales. Al momento de tributar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), los arrendadores tienen el derecho a deducir gastos inherentes al arrendamiento de sus bienes inmuebles. También a acceder a una disminución del 60%.
  • Derecho a ser informado con tiempo ante la culminación temprana del contrato de alquiler. Es muy habitual que los arrendatarios abandonen una vivienda antes de que se cumpla el lapso del contrato, imaginando no quedar sujeto a consecuencia alguna. No obstante, si en el contrato se expresa una penalización económica por desistir anticipadamente del contrato, deberá cumplir con ella. Descubre qué hacer ante un caso de rescisión de contrato de alquiler.
  • Derecho a recibir la vivienda en buenas condiciones al finalizar el acuerdo. Este otro punto también parece algo evidente, sin embargo, existen muchos arrendatarios que no cumplen con esto, el arrendador tiene derecho a recibir la vivienda en las mismas condiciones en las que la entregó.
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Obligaciones del arrendador

  • Obligación de ceder en su totalidad el uso de la vivienda. La obligación más importante y elemental con la que debe cumplir los arrendadores es ceder completamente el uso y el disfrute de la misma al inquilino. Esto, en pocas palabras, se debe a que, ante la ley, durante el tiempo que dure el contrato, es el arrendatario quien verdaderamente posee el bien inmueble.
  • Tiene la responsabilidad de mantener las condiciones de habitabilidad y eficiencia energética del bien inmueble. También es importante mencionar que, para poder alquilar la vivienda, los arrendadores deben entregarla en condiciones de habitabilidad. Esto implica que deben solicitar alguna revisión de técnicos especializados o profesionales para tramitar documentos como el Certificado de Eficiencia Energética o la Cédula de Habitabilidad.

¿Quién es el arrendatario?

El arrendatario de una vivienda es la persona que tiene el derecho absoluto de ocupar y utilizar una vivienda en alquiler. Por tanto, se trata del inquilino de un bien inmueble. Por otro lado, al igual como sucede con el propietario de la vivienda, el arrendatario tiene ciertos derechos y obligaciones las cuales debe asumir. Esto, de acuerdo a lo que enmarca el contrato de alquiler.

Por otro lado, mencionando los derechos del arrendatario encontramos algunos como el de poder anular el contrato de alquiler en el momento que desee. Claro está, esto debe hacerlo con un previo aviso. También renunciar a la adquisición preferente de la casa, recuperar la fianza en caso de cumplir con el tiempo y las formas del contrato. Y, lógicamente, alquilar un bien inmueble totalmente habitable, etcétera.

En cuanto a sus obligaciones, el arrendatario debe cumplir un deber principal: pagar la renta bajo los términos que se acordaron principalmente. Los plazos quedan plasmados en el contrato de alquiler y debe cumplirlos responsablemente, cada mes. Además de esto, durante la firma del contrato de alquiler, debe abonar una suma de dinero que, en este caso, es la fianza legal. Dicha fianza se aplica para formalizar enteramente el alquiler. Una vez abandona la vivienda, el arrendatario tiene la obligación frente al arrendador de devolvérsela en las mismas condiciones en la que se la entregaron. De esta misma manera, le será devuelto el importe que corresponde a lo que abonó como fianza legal.