Si tu plan es convertirte en un experto inversor inmobiliario y crear un plan a futuro mediante inversiones inmobiliarias con rentas recurrentes, debes seguir una serie de pautas que son importantes para cualquier inversionista. Todos sabemos que en la vida no hay nada seguro y que cualquier cosa podría poner en riesgo tus bienes. Así que, es conveniente que mantengas tus propiedades bien aseguradas para posibles imprevistos.

Para ser un inversor inmobiliario, es necesario cuantificar con exactitud tu capacidad de inversión y tus expectativas de rentabilidad. Esto, antes de comenzar a valorar posibles inversiones inmobiliarias. En todo momento debes tener en consideración los gastos básicos y tus posibilidades de pago. Trata de no seguir a otros inversores porque es la moda fijarse en lo que hacen o dejan de hacer. Mejor planifica cuál será tu objetivo en el mercado. Si inviertes en propiedades a la ligera, puedes terminar, por mala suerte, adquiriendo algún bien inmueble con muchos problemas o con baja rentabilidad.

Diversificación

La diversificación es una de las principales ventajas en el mundo de la inversión inmobiliaria. La mejor manera de mejorar el binomio ‘rentabilidad-riesgo’ en tu cartera, es anexar diferentes tipos de activos cuyo crecimiento esté descorrelacionado. En otras palabras, lo mejor es incluir inversiones que no evolucionen de la misma forma o cuya rentabilidad no se sujete a los mismos factores. De esta manera, evitarás que una mala racha en uno de estos, arrastre también a toda la cartera en su conjunto.

Por mencionar un ejemplo, una cartera que invierta al 100% en renta variable estará indefensa frente a un desplome en el parqué. Pero si la cartera se encuentra diversificada y también incluye otros tipos de activos, en un momento de crisis de las bolsas, su comportamiento estará optimizado.

Bajo este mismo sentido, los inmuebles destacan gracias a su gran descorrelación, tanto con la renta variable como con la renta fija. Por esta razón, te permiten equilibrar los retornos de tu cartera, diversificando en todo momento el riesgo que pueda existir. Cabe destacar que esto no implica que su riesgo no sea mayor o menor. Sólo asegura que su evolución no dependa de las mismas cuestiones que las del resto de tus inversores. En conclusión, te permiten no colocar todos los huevos en la misma cesta.

Tipos de inversión 

La rentabilidad que brinda la inversión inmobiliaria está sujeta de varios factores. Entre todos estos, el producto o instrumento de inversión que se seleccione. En los últimos años se han ofrecido los siguientes:

Inversión directa

Una de las vías principales de exposición al mercado inmobiliario es mediante la compra de un inmueble. Esto, ya sea a través de una vivienda u otro tipo de propiedad, como lo puede ser un garaje, un local comercial, entre otros. Este tipo de inversión acostumbra requerir apalancamiento debido a que lo habitual es no pagar el precio de un inmueble al contado, sino a través del financiamiento de un préstamo hipotecario.

Inmobiliarias cotizadas

Otra alternativa es ganar exposición en este mercado mediante la renta variable. Dicho de otra manera, invertir en compañías inmobiliarias que cotizan en bolsa y cuyo desarrollo va ligado en cierta medida a la del sector inmobiliario. En esta, el inversor puede obtener acciones de inmobiliarias al uso. Pero también puede obtener de un tipo de empresa especial: las SOCIMI (Sociedad Anónima Cotizada de Inversión Inmobiliaria). Básicamente se tratan de inmobiliarias que deben cumplir por ley algunas características particulares.

Crowdfunding inmobiliario

Por último, existe otra alternativa para obtener exposición dentro del sector inmobiliario. Nos referimos al crowdfunding inmobiliario. Consiste en hacer causa común con otros inversores para adquirir un bien inmueble o financiar una promoción inmobiliaria. De esta manera, los inversores se convierten en copropietarios del inmueble y tendrán beneficios de la parte proporcional que les corresponda. Tanto de la venta como del alquiler del mismo. La inversión se canaliza mediante una plataforma de crowdfunding inmobiliario. La cual es la encargada de encontrar las oportunidades de inversión y colocarlas a disposición de los clientes.

Consejos para convertirte en un inversor inmobiliario profesional

  • Enfócate en el objetivo de tu inversión. Por muy obvio que suene esto, algo esencial para ser un inversor inmobiliario, es establecer el objetivo de tu inversión. No solo hacemos referencia a la cantidad que quieres invertir, sino también a la utilidad que le darás al inmueble. Y, por último, al tipo de bien que deseas adquirir. ¿Para qué quieres comprar una vivienda? ¿para revenderla, alquilarla o vivir con tu familia? Estas son preguntas que debes responder y aclarar.
  • La inmobiliaria. Comprar un inmueble no debe traerte tantas preocupaciones ni inconvenientes. Al contrario, debe ser una inversión que te esté asegurando tu dinero y tu futuro. Es por esto que uno de nuestros consejos es que te fijes en la inmobiliaria con la que estás tratando. Trabajar con una empresa consolidada y con suficiente experiencia dentro de este mercado es lo más conveniente. Esto te garantiza que poseen el conocimiento para conocer cuáles son las áreas en donde puedes invertir con seguridad.
  • Piensa en el futuro. Uno de los errores que mucha gente comete al entrar en el mundo de los bienes raíces, es creer que el retorno de la inversión será súper rápido. No estamos diciendo que es algo imposible, de hecho, hay personas que compran inmuebles para rentarlos y rápidamente comienzan a tener ingresos. Pero, al invertir en este tipo de negocios debes considerar que, más que invertir ‘porque todos lo hacen’, debes hacerlo de manera inteligente y estratégica.
  • Ver y estudiar el mercado. En este sentido, debes preguntarte ¿qué se está generando alrededor de la zona donde pienso comprar? ¿qué se construirá en ella? Etcétera. Puedes invertir en este negocio en tiempos de crisis, ya que es una de las inversiones más seguras que existe. Pero igual tendrás que analizar y estudiar la situación actual.

Inversor inmobiliario ¿Cuándo se debe invertir?

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: si quieres asegurar tu futuro y garantizar tu inversión, debes hacerlo desde ahora. Porque, primero, es muy probable que puedas hallar bienes a mejores precios, y cabe destacar que, la preventa es un factor clave en este negocio. Además de todo esto, conforme más dejas que corra el tiempo, se te hará más complicado invertir en bienes inmuebles. Ya sea por cuestiones de disponibilidad o por el aumento del precio de los inmuebles.

Y más aún, si se trata de una zona que ya está comenzando a ganar popularidad gracias a sus grandes posibilidades. Como ya lo pudiste notar, convertirte en un inversor inmobiliario profesional no es muy difícil pero sí que necesitas dedicarle tiempo y estudio. Solo así conseguirás ser un gran experto dentro de los negocios de bienes raíces.